Consideraciones que debes tener al ser contratado

Cómo olvidar el momento en que recibes esa llamada esperada, después de un extenuante proceso de reclutamiento en donde tienes que convencer a tu entrevistador de ser la persona con los talentos y conocimientos para cubrir la posición: “Es un gusto para mi notificarte que fuiste seleccionado para cubrir la posición, bienvenido al equipo”, la emoción invade tu cuerpo, como cuando viste tu nombre en la lista que fuiste seleccionado para estudiar en la Universidad y la carrera que querías. Ahora es momento de tomar en cuenta los siguientes puntos para tener el mejor inicio en tu nuevo trabajo:

  • Es importante que desde el inicio de tu proceso tengas la documentación necesaria digitalizada y física para agilizar y facilitar el proceso de contratación, esto hablará muy bien de ti y de tu organización personal.
  • Descansa lo suficiente la noche anterior a tu primer día de trabajo para que llegues con toda la actitud, recuerda que la primera impresión con tus compañeros es muy importante
  • El desayuno es la comida más importante del día y en tu primer día de trabajo tendrás mucha información que procesar por eso es recomendable un buen desayuno antes de salir de casa
  • Algo que habla muy bien de ti es tu puntualidad por lo que es muy importante salir con 15 minutos de antelación para evitar contratiempos y consultar un día antes la mejor ruta para llegar a tu centro de trabajo
  • Aunque hoy en día se han hecho a un lado los estereotipos, es de gran importancia usar vestimenta formal en tu primer día de trabajo ya que causara un impacto positivo de mayor nivel.
  • Recuerda que en los primeros días recibirás mucha información respecto a la empresa y tus actividades por lo que es de suma importancia tomar nota y preguntar cualquier duda.
  • El tener buena actitud y apertura te ayudará a tener buena relación con tu área y todas las áreas de la empresa, no olvides regalar una sonrisa sincera, agradecer y ser empático con todos tus compañeros

Se tú mismo y disfruta el nuevo reto, recuerda que hay mucha competencia y muy buena por lo que no debes dejar de prepararte e innovar para alcanzar el éxito.

¿Cómo conservar un buen ambiente laboral trabajando vía remota?

En México se vive una nueva realidad laboral, mucho se ha hablado de cómo el home office, también llamado trabajo a distancia, remoto o teletrabajo, se convirtió en la alternativa de las empresas para mantener sus operaciones y una vez que termine la pandemia se adopte de manera permanente.

Si bien por principio, el home office mejora hasta en un 28 por ciento la productividad de los trabajadores y para las compañías, los ahorros pueden llegar a superar los 925 mil pesos al año dependiendo de su tamaño, sin embargo, poco se comenta de los retos que tiene la organización para mantener un ambiente laboral sano y eficiente bajo este esquema, y la respuesta es muy sencilla, simplemente hay que seguir estos 4 puntos.

La tecnología es tu mejor aliada

Una parte fundamental para mantener un buen ambiente en el trabajo es la comunicación; mucha gente cree, que el simple hecho de que no estás sentado en tu silla de $1000 pesos en tu cubículo o tú oficina, quiere decir que no estás en tú trabajo y estás desconectado de lo que está pasando en él, pero están muy equivocados. Hoy en día hay muchas empresas que no tienen un lugar físico como oficina; un claro ejemplo es la empresa internacional Auttomatic, empresa encargada en el desarrollo web, que tiene más de 900 colaboradores en todo el mundo (en 70 países) y que no tiene una espacio físico, ellos desde el 2019 mudaron su espacio de trabajo a la comodidad del hogar de cada colaborador, esto se logró gracias a la inversión en infraestructura tecnológica, ya que la empresa les remunera para que equipen sus oficinas en el hogar y les ayuda a cubrir el costo de alquilar un espacio de trabajo, o de bebidas si trabajan en una cafetería. Todo eso sigue siendo más barato que mantener una oficina.

Gracias a la tecnología, las personas se mantienen informadas y en constante comunicación, manteniendo un ambiente laboral sano.

Mantén un liderazgo adecuado para tu organización

El liderazgo organizacional deja atrás esos días de las estructuras piramidales dentro de la empresa para orientarse en una estructura horizontal donde todos los trabajos son más colaborativos e incluso creativos. Con este nuevo paradigma un líder se transforma en una persona que busca generar condiciones emocionales positivas para todos los integrantes del equipo.

Es necesario un tipo de liderazgo que responda ante las múltiples situaciones laborales que se presentan. Promover el respeto y la tolerancia resulta primordial para fomentar la armonía del equipo.

Las relaciones interpersonales son muy importantes y debe incentivarse un estilo de gestión cercana, donde los líderes inspiren, sean accesibles y contribuyan a crear un buen ambiente laboral. Ahora esto trasladarlo al trabajo remoto no es cosa del otro mundo, puesto que, esta visión debe mantenerse específicamente. El líder debe estar al pendiente de su equipo de trabajo y debe servir para ser tema de inspiración para los mismos; sin un líder que tenga estas cualidades el equipo puede sentirse perdido o en su caso menos productivo.

Disponer de procedimientos claros y la información necesaria

Algo interesante es cómo la organización mantiene la información necesaria para que se realicen las actividades, esto aplica en proceso, formatos y políticas. Es importante que los colaboradores dispongan de la información necesaria al momento, es por esto, que se debe mantener alojada la información en un servidor en donde todos tengan acceso y que no exista restricciones para su uso, a su vez es importante que se definan los medios y las vertientes necesarias para el envío de la información. Recordemos que, en el tema de procesos, la salida de información de una actividad es la entrada para el inicio de una nueva.

Tanto a nivel individual como a nivel organizacional tener estos puntos desarrollados facilita el cumplimiento de objetivos y favorecen el buen ambiente laboral.

Y concientizar en la gestión del horario laboral

Para la organización existe dos grandes responsabilidades en este punto; lo primero es que se deben respetar el horario laboral y no se debe caer en el error como organización de “debes estar disponible a todas horas”, esto incluye horas posteriores a la jornada laboral. Esto provocaría el descontento del colaborador promoviendo un ambiente laboral hostil y poco sano.

El segundo punto importante, es concientizar al colaborador de respetar los horarios de trabajo, si bien el home office fue establecido para equilibrar la vida social con el entorno laboral, es importante que el trabajador establezca lo siguiente:

  1. Se tenga establecidos nuestros horarios de trabajo. Como colaborador tenemos que empezar a distribuir nuestra carga laboralen el horario que establecimos. La forma en la que podemos distribuir la carga dependerá del tipo de trabajo que realicemos.

Se recomienda empezar por las actividades más urgentes, necesarias, complejas o laboriosas, esto debido a que en nuestras primeras horas del día tenemos más energía y podemos realizar esto de mejor forma.

  1. Al mismo tiempo que se tengan establecidos horarios para las actividades laborales, se debe establecer momentos para las actividades personales del día. Parte importante de la productividad laboral es tomar espacios de descanso en el transcurso del día, además de la comida y las salidas al baño. Solo recuerda que estos espacios no deben de servir de tropiezo o distracción en tus actividades diarias.

Si bien la organización tiene una gran responsabilidad, es importante tener en cuenta que lo que adquiere valor son los resultados que tu fuerza laboral esté dando, mismos que dependerán de muchos otros factores para que sean satisfactorios. Implementar Home-office en una empresa debe ser una decisión muy bien planeada pues de ello dependerá el buen recibimiento y desarrollo de otros componentes tecnológicos o tendencias organizacionales integrados a la empresa; de lo contrario sin una cultura organizacional, valores alineados y misión conjunta entre empleado y empleador, todo será en vano.

Consejos para profesionistas en busca de trabajo

En el constante flujo de eventos que se presentan en el transcurso de nuestra vida profesional podemos encontrarnos ante uno en particular que podría considerarse como de los más desafiantes dado que hay mucho en juego: la búsqueda de trabajo.

Dicho evento puede presentarse principalmente en dos momentos diferentes, como un primer acercamiento al mundo laboral durante la transición desde nuestra formación académico-profesional; o, ya habiendo desempeñado actividades estando adscrito a un puesto de trabajo por determinado tiempo, cuando pensamos que es momento de buscar nuevas oportunidades de desarrollo a través de nuevos retos y mejores retribuciones o porque por alguna razón no haya sido posible continuar siendo parte del equipo de trabajo en el que uno se encontraba y es necesario dar continuidad a nuestra actividad laboral.

Atravesar triunfantemente esta etapa requerirá de una importante puesta en práctica de resiliencia y confianza en uno mismo, por lo que es de suma importancia que durante este proceso nos enfoquemos mucho en tener claro lo que deseamos y cómo podemos acceder a ello.

Ligado a lo anterior, es igual de importante invertir tiempo en conocer el panorama de ofertas en el mercado laboral afines a nuestro perfil (los conocimientos, habilidades y experiencia con que contamos) para establecer un rango de expectativas para sentirnos satisfechos en los aspectos económico, de actividades a realizar, responsabilidades, beneficios, giro de las organizaciones/empresas en las que podemos desempeñarnos.

Hay un par de mecanismos de búsqueda de trabajo que nos ayudarán a tener acercamiento con las diversas oportunidades del mercado laboral en diferentes grados a partir de la información a la que podremos acceder. Por un lado, podremos hacer uso de un mecanismo formal que comprende las publicaciones en plataformas digitales que fungen como bolsas de trabajo, las empresas de colocación de talento, o incluso instituciones estatales. Por otro lado, los mecanismos informales que comprenden el apoyo de red de contactos para obtener referencias e información a través de amigos o familiares. Cuando se trata de un trabajo especializado es más común hacer uso del primer mecanismo señalado.

En el actual mundo digital y de la inmediatez en que vivimos, las ofertas de empleo pueden estar al alcance de un toque a nuestro celular, no obstante, hay que ser prudentes al momento de buscar empleo y entender esta actividad como una responsabilidad que integraremos a nuestro día a día hasta que podamos colocarnos en nuestro puesto esperado, de esta manera podremos tener un mayor control sobre las vacantes a las que apliquemos y los seguimientos consecuentes.

Para asumir tal responsabilidad, podemos iniciar por poner al día nuestro CV y renovarlo, integrar de manera sintetizada la información que permita presentar nuestro perfil de manera clara y accesible, en el sentido de que facilite su lectura y que destaquemos lo más importante sobre nosotros. Esto será un buen ejercicio para pensar en nosotros, lo que hemos hecho en nuestra trayectoria profesional: prácticas, proyectos, responsabilidades, tareas, formación continua, retos asumidos y logros, cómo fue que lo llevamos a cabo y qué repercusiones tuvimos a nivel personal, social y organizacional. De esta forma comenzaremos a organizar nuestras ideas para re-conocernos a nosotros mismos y que nos funcione como una guía para tener presentes y accesibles las ideas clave sobre las que hablaremos al momento de que respondamos cualquier pregunta durante una entrevista

Lee nuestro artículo > ¿Qué hacer y qué no hacer en una entrevista? <

Teniendo esta parte lista, podremos sentirnos tranquilos al subir un buen CV a determinada bolsa de trabajo al mismo tiempo que consolidamos un buen perfil en su plataforma proporcionando toda la información que ésta requiera.

Así continuamos entonces con la búsqueda de ofertas para conocer el panorama del mercado laboral, afortunadamente esta parte puede ser muy intuitiva, al cabo de usar el motor de búsqueda de la plataforma que estemos utilizando, identifiquemos algunas variantes en la forma de encontrar las publicaciones y hayamos visto una serie de estas, podremos conocer las opciones que existen en determinado momento para que de ésta forma enviemos nuestra postulación a aquellas con las que demostremos mayor afinidad desde nuestro perfil, que se ajusten a nuestro rango de expectativas y con las que cumplamos los requisitos solicitados.

Cuando postulemos a las vacantes, hay que procurar seguir las instrucciones de la publicación al pie de la letra, en caso de que nos soliciten enviar CV a un correo, o que continuemos nuestro registro en una plataforma interna de la empresa solicitante.

Una vez estudiadas las vacantes a las que enviemos nuestra postulación y habiendo sacado la máxima información posible de éstas, podremos tener presente en qué consisten para que sea más fluido el proceso de reclutamiento para el especialista de atracción de talento, de tal forma que, cuando establezcan contacto con nosotros, podamos identificar sencillamente de qué oferta se trata y respondamos lo que nos permita destacar a través del autoconocimiento puesto en práctica previamente, a la vez que demostramos nuestro compromiso con la oportunidad de ocupar la posición teniendo claras las condiciones de la vacante expresadas en la publicación.

Currículum de alto impacto

Mostrar un perfil lo suficientemente atractivo y de impacto suele ser un poco difícil de realizar a la primera prueba, Evenplan te hace algunas sugerencias para que tú CV llegue a la mente de los responsables del proceso de contratación, como lo hemos dicho, El objetivo de un Currículum de alto impacto es que los directivos o personal de RRHH se enamoren de tu información. Esto te hará dar un paso muy grande y conseguir esa primera entrevista clave y que con ello el segundo paso sea una exitosa contratación.

Presenta un currículum con elementos diferenciadores.

Un buen currículum debe ser único, debe representarte, debe ser sencillo y original. Esta es una oportunidad para mostrar todas tus competencias de una forma diferente: no dudes en elegir un diseño original, URL de tu perfil o currículum online, colocar un código QR en tu currículum que lleve a tu vídeo de presentación. Puedes incluir toda la información que consideres importante. Entre más contenido de calidad tengas, mayor será la oportunidad de tener ese trabajo que deseas.

De fácil lectura y apariencia.

Normalmente se considera que un Currículum debe tener una estructura clara que muestre los puntos clave, sobre todo respecto al puesto al que se está proyectando, en lo ideal, un Currículum debe redactarse en una sola página. Sin embargo, en algunos casos, un Currículum de 2 páginas puede ser aceptable, sobre todo si tienes muchas experiencias profesionales en el sector en el que postulas.

Un buen currículum debe ser único, debe representarte, debe ser sencillo y original.

Añade una carta de presentación.

Si queremos defender más nuestra candidatura, disponemos de la posibilidad de escribir una carta de presentación. En ella también deberemos escribir de forma escueta, pero podemos poner en valor datos diferentes a lo expuesto en el currículum. Es decir, es un lugar ideal para hablar de nuestras aptitudes. Repetir lo que está en el currículum es innecesario y reiterativo.

Estructurado en varias categorías.

Con el fin de facilitar la lectura y la ubicación de datos de interés, el currículum debería estar dividido en varias categorías. En la primera proporcionaremos nuestra información personal, comenzando por nuestro nombre y apellidos, así como fotografía.

  • Elegir una fotografía apropiada. Esta fotografía, de incluirse, tiene que mostrarnos de forma positiva y profesional. Algunas personas prefieren no incluirla, pero recuerda que siempre es más sencillo recordar una cara que un nombre, además de que se empatiza más. No ponerla puede jugar en nuestra contra.
  • Datos biográficos y de contacto. Proporcionaríamos otros datos personales como: fecha de nacimiento, domicilio, teléfono de contacto, e-mail y página web, Skype, LinkedIn; si disponemos de esta información, puede proporcionar valor a la candidatura.

Información académico.

Tras los datos personales, crearemos otra sección denominada “Formación”, que es el sitio ideal para plasmar nuestros títulos académicos: como la educación universitaria. También es recomendable añadir otro tipo de conocimientos, tales como tu nivel de idiomas (inglés, francés etc.…), uso de programas (Paquetería Office, ERP, Programas, Paquetería Adobe …), etc., permitirá al reclutador tener una visión más concreta de tus habilidades y de tu nivel de uso. Estos elementos pueden hacer la diferencia con respecto a los otros candidatos que están postulando a la misma vacante que tú.

Información laboral.

“Experiencia profesional”, podríamos introducir desde prácticas profesionales o empleos, si contamos con varias experiencias laborales se recomienda ser selectivo y considerar las que se aproximen a la naturaleza del perfil en el cual estamos aplicando. Normalmente es buena idea ordenarlo cronológicamente de forma inversa, situando las últimas experiencias al principio, éstas suelen ser más relevantes que las primeras, de modo que tendrán más visibilidad. Pueden ser complementadas (siempre de forma resumida) por las funciones desempeñadas y los cargos que se han tenido. Coloca títulos claves que describan muy bien la posición que ocupabas (muchos de los reclutadores leen este título antes de ver las misiones realizadas) y utiliza otro color para destacarlos. Estas misiones deben ser concretas, debes dejar los detalles para la entrevista. Describe tus logros obtenidos que puedan ser relevantes y esenciales para la posición que deseas ocupar y a la que estas postulando.

Si cuentas con varias experiencias laborales se recomienda ser selectivo y considerar las que se aproximen a la naturaleza del perfil en el cual estás aplicando.

Añadir información complementaria.

Si existen vacíos entre empleo y empleo, lo cual no se consideraría extraño dada la situación del mercado de trabajo actual, deberíamos poder aclarar qué hemos hecho durante estos periodos (es probable que se cuestione), si has estado formándote o actualizándote, no olvides plasmarlo en la sección anterior, aunque no esté directamente relacionado con el puesto.

Completar con datos personales.

Este apartado se puede incluir al final del currículum, con el fin de ayudar a completar el perfil que hemos formado con el encargado de la selección. Podemos hablar de nuestras capacidades personales, hobbies, deportes practicados, inquietudes artísticas, etc. con el fin de mostrar cualidades de liderazgo y creatividad.

En cualquier caso, busca experiencias y valores relacionados específicamente con el puesto al que optas y no conviertas este apartado en una publicación de gustos al estilo Facebook, sino en algo que aporte valor a tu perfil.

Consideraciones importantes:

  • No presentes fotocopias, solo currículum original.
  • Siempre que puedas, adjunta una carta de presentación dirigida a la empresa o persona encargada de la selección.
  • Tu objetivo es lograr una entrevista de trabajo, así que cuida el diseño y evita las faltas de ortografía y/o redacción.
  • Ten el control y conocimiento de tu información plasmada en el currículum, esto ayuda a no improvisar las respuestas cuando estamos en una entrevista.

A mi como reclutadores de suma importancia que me presenten una información fidedigna, plasmar el tipo de profesional en el cual se quiere proyectar, de acuerdo con los conocimientos y experiencia adquirida, hacer un CV a la medida al tipo de perfil en el cual está participando. Que contenga una redacción muy generosa y una excelente ortografía, se agradece y valora el cuidado en el detalle de toda la información presentada.

Vestimenta empresarial

No es un secreto que el mundo laboral está cambiando y con estas muchas otras aristas como la forma de vestir, y resulta importante en este punto preguntarse, ¿la vestimenta de los colaboradores realmente afecta su productividad? Existen empresas donde el código de vestimenta es muy estricto; hombres de traje sastre perfectamente coordinado y mujeres de falda a las rodillas, tacones y un perfecto peinado, sin embargo, día con día esto ha ido cambiando y cada vez hay más apertura al tema.

Empezamos con un viernes casual: pantalones de mezclilla, mujeres en flats, hombres sin corbata, una vestimenta muy relajada que logra sacar al empleado un poco de su habitual rutina.

Lo que realmente significa una vestimenta casual en la oficina es la proyección y el reflejo de la personalidad de las personas.

A pesar de las diferentes opiniones, la forma en la que nos vestimos impacta directamente en la autoestima y en cómo nos sentimos.

¡Dejemos de lado los estereotipos!; se trata de sentirse cómodo en el lugar donde pasas la mayor parte de tu día y de hacer lo más agradable posible tu estancia para sentirte con total plenitud y dar lo mejor de ti en todas y cada una de tus actividades, recordemos esta pequeña ley de vida laboral: personas motivadas y felices son personas eficientes.

Regresando a la pregunta inicial, reflexionemos ¿cómo crees que las personas sean más productivas?, ¿con un estilo impuesto por código de vestimenta o con un estilo que refleja quién eres en realidad?

Esto no significa que dejemos de lado los estándares de higiene, respeto y normas establecidas por la sociedad y las organizaciones. Mas allá de cambiar un código de vestimenta debemos de cambiar una cultura organizacional donde la persona vale por su trabajo y no por cómo se ve. Repitámoslo de nuevo, los juicios de valor prematuros solo conducen a un destino…el fracaso.

¿Qué hacer y qué no hacer en una entrevista?

Cuántos de ustedes no han deseado que existiera una forma de conseguir un nuevo trabajo sin tener que pasar por el proceso de entrevista, sin sentir ese miedo, esa ansiedad y esos nervios que pueden dejarte sin dormir la noche previa a la cita.

A todos ustedes que han vivido esta situación, déjenme decirles que es completamente normal.

Asistir a una entrevista de trabajo es comparado con hacer una audición, solo que, en este proceso no tienes un diálogo que memorizar, no tienes idea de que escena sigue, o incluso de que se trata la película.

Este proceso no es tan diferente a la forma en la que entrena un atleta para estar en óptimas condiciones, cuanto más te prepares y practiques, más seguro te sentirás cuando tus aspiraciones profesionales estén en juego en la entrevista de trabajo.

Esta confianza te ayudará a eliminar los hábitos nerviosos poco atractivos y sentir control en las respuestas y el lenguaje corporal. Debes relajarte, considera que sólo es una conversación de uno de tus temas favoritos: quién eres, qué sabes, tus intereses y hacia dónde quieres llegar.

Esto no quiere decir que debes ser cínico, prepotente o grosero pues nadie quiere contratar a un candidato con problemas de actitud.

Prevé, revisa las rutas para llegar, practica con tus amigos, ten pláticas con personas que te parezcan interesantes, cuéntales de los proyectos en los que te has involucrado, reflexiona sobre las entrevistas que ya has pasado, qué aspectos te hicieron sentir incómodo o nervioso, toma nota de la retroalimentación, acostúmbrate a pedir tiempo para dar una respuesta.

Busca impresionar y mostrar tus cualidades, muestra un poco de emoción, reflexiona sobre las cosas increíbles que has logrado en tu vida y carrera hasta ahora, toma cada entrevista como una experiencia de aprendizaje que te convertirá en un mejor candidato con un nivel de inteligencia emocional mucho más alto.

Toma en cuenta qué si estás ahí, es porque algo gustó de tu currículo, así que sé optimista el día de la entrevista y mantén la calma.

No dejes que los sentimientos negativos y los miedos te saboteen, trabaja y prepárate para canalizar esa energía hacia una fuerza positiva, recuerda que nadie puede complacer a todos, y si no le gustas a alguien, sigue conociéndote, cambia tu actitud y asiste a la siguiente.

La importancia de la cultura laboral para encontrar el mejor talento

El conjunto de valores y principios que nos definen como personas, así como la manera en que nos conducimos en nuestras actividades, forman nuestra cultura personal. Todo lo que realizamos en nuestro trabajo por medio de nuestra esencia, pasa a formar parte de la cultura laboral.

Pero, ¿qué es la cultura laboral? Además de ser la misión, visión y los valores de una empresa, también podemos encontrar en ella la esencia de la empresa; sus normas, creencias, sanciones y formas de pensar, que desde luego son ideas compartidas y vividas día a día por los miembros de la Organización.

Es muy importante que como líder seas un ejemplo constante de la Cultura Organizacional que quieres crear y dar a conocer, ya que de esta forma tu equipo adoptará los valores de la empresa como suyos, porque verá sinceridad y confiará en ellos. Pero eso sí, si no se relaciona con los actos diarios, no será atractiva para tus colaboradores y mucho menos para atraer talento.

A su vez, la cultura laboral es un eje fundamental para el éxito de una organización, pues es un esfuerzo colectivo que sirve para cohesionar a los equipos. Si un grupo de personas comparte sus principios y valores, lograrás formar una gran Organización con un gran ambiente laboral y con múltiples aportaciones de tus colaboradores. Exige mucho esfuerzo construirla y mantenerla, así que ¿por qué no aprovechar todo este esfuerzo para atraer el talento que necesitas para que la empresa crezca?.

Actualmente, los candidatos no solo se enfocan en conseguir un buen sueldo o un trabajo cerca de casa, sino en encontrar proyectos interesantes que permitan sentirse bien, que la Organización y las actividades laborales estén alineados con sus valores y estilo de vida, con un sistema de organización que funcione con su ritmo de vida.

Es indispensable contar con un proceso de Atracción de Talento enfocado a las personas, con la intención de lograr empatía con los candidatos desde el inicio de su proceso y reflejar lo que se vive dentro de la empresa. Así, los candidatos podrán visualizarse dentro de ella y sentir una conexión, más allá de las habilidades técnicas que pudieran ofrecer.

Durante este proceso, es importante atraer el talento adecuado al transmitir los valores de tu empresa, persuadirlo desde la redacción de la oferta de trabajo, con posibilidades del desarrollo profesional que pueden conseguir en tu empresa. Presume los logros de tu organización durante la entrevista y las ventajas de ser parte de ella; habla sobre su visión, misión y objetivos, invitándolos a formar parte de la empresa y crecer con ella.

Así mismo, la entrevista debe ser coherente con la cultura, pues esto les dará un contexto del día a día que se vive en tu Empresa. Puedes compartir tu experiencia personal en cuanto a tu trabajo en la Organización.

El conseguir esa empatía del nuevo talento con la cultura de la empresa significa que tendrás un colaborador que estará trabajando con los mismos valores y principios que rigen tu Organización, ya que tendrá el mismo objetivo y se creará un ambiente de trabajo adecuado, en donde tu equipo se sentirá a gusto de aportar sus habilidades y conocimientos, confiando siempre en el desarrollo en conjunto.

Las 10 Características más importantes que debes buscar en tus becarios

La situación que vivimos en el país con respecto al tema educativo es muy complicada, por lo que tener la oportunidad de estudiar una carrera profesional es un privilegio para algunos; desafortunadamente, esto se puede convertir en una de las etapas menos productivas si no aprovechamos el momento en que estamos en pleno aprendizaje teórico (mas no práctico). Es por esto que un Proyecto de Becarios nos ayuda a que en un momento en el tiempo de este periodo podamos detectar y maximizar ciertos comportamientos, personalidades y habilidades de los estudiantes.

Con un adecuado Programa de Becarios, alineado a la estrategia de la organización y de Recursos Humanos, podemos hacer que esto suceda y ayudar a enrolar en el mundo laboral a profesionistas sin experiencia. Dado esto, 10 características importantes que debemos buscar son:

  1. Que el Becario tenga actitud para aprender en una organización que tenga un proyecto alineado a su carrera profesional.
  2. Determinar detalladamente el perfil de puesto, las competencias requeridas, así como los rasgos de personalidad que son necesarios para la posición.
  3. Que el Becario cumpla con los requisitos escolares mínimos para que pueda ser considerado como tal.
  4. Que cumpla con las competencias y habilidades mínimas requeridas por el perfil del puesto.
  5. El proyecto de la organización debe estar estratégicamente alineado con la carrera profesional del Becario.
  6. El Becario deberá tener la madurez suficiente para recibir retroalimentación periódica con respecto a su desempeño dentro del proyecto, identificando sus áreas de oportunidad y fortalezas para continuar con su crecimiento profesional.
  7. Debe ser capaz de adaptarse con velocidad a cualquier cambio dentro de la organización de acuerdo con sus evaluaciones de desempeño.
  8. Se le deberá asignar a un Mentor (puede ser el jefe o alguna persona del área de Recursos Humanos) para que sea quien lo acompañe desde el principio del proyecto; que sea el encargado de proporcionar retroalimentación periódicamente, y lo acompañe hasta el final del proyecto.
  9. El reporte de desempeño debe ser analizado en conjunto con Recursos Humanos para poder definir las fortalezas del Becario (High Performer) y de ser así, poderlas replicar con base a un estudio científico para los futuros proyectos, incluso para poder determinar un Plan de Carrera dentro de la organización.
  10. El Becario deberá contar con suficiente resciliencia para que, en caso de haber concluido el proyecto como Becario y no ser seleccionado para formar parte de la organización en una posición formal, poder continuar con la búsqueda de emplearse formalmente, pero con la ventaja de haber sido Becario con el conocimiento de áreas de oportunidad y fortalezas.

El tener un Programa de Becarios bien establecido que esté alineado a la Estrategia de la Organización y de Recursos Humanos, nos permite tener una oportunidad muy valiosa de poder encontrar talento joven, sin vicios, con mucho empuje y que esté orientado a generar resultados más rápido, que esté dispuesto a colaborar en diferentes áreas para explorar sus capacidades tanto técnicas como de personalidad. El reto es que el Becario siempre esté acompañado por el Mentor y entre ellos, más Recursos Humanos, identifiquen a tiempo las fortalezas para encaminarlas y maximizarlas.

¿Qué debes hacer para tener una cultura organizacional?

¿Por qué la cultura organizacional no cumple con su objetivo en muchas empresas?

En este artículo daremos algunas razones por las cuales la cultura no se expande en la organización como debería hacerlo y logra su cometido.

Según el diccionario Webster, “cultura” es el conjunto de creencias y costumbres de una sociedad, grupo, lugar o época de tiempo. La cultura organizacional es, entonces, el conjunto de formas de actuar, de sentir y de pensar que se comparten entre los miembros de una organización y son los que identifican a la empresa ante los clientes, proveedores y todos los que conocen de su existencia; sus normas, sus valores, sus hábitos. Es, en definitiva, lo que es la empresa.

Siguiendo con la parte técnica, una cultura empresarial es clave para el desarrollo de un plan de negocios, desde que se tiene la idea de un nuevo negocio, nuevo producto o servicio y se establece en un business plan la cultura empresarial debe estar implícita. Obviamente, puede ir teniendo cambios durante el transcurso de los años y la maduración de la organización, pero tenerla es un must. En más términos técnicos, la cultura empresarial está compuesta de los muy famosos: misión, visión, valores, políticas y código de ética, entre otros. En gran parte de las empresas multinacionales, se tienen culturas organizacionales bien redactadas, las encuentras en cualquier calendario, intranet, tarjetas de chip de acceso a las puertas de los edificios, con colores corporativos y buenos diseños. Desafortunadamente, tener una cultura organizacional muy bonita, que se lea muy bien, no significa que todos los colaboradores, en muchos casos docenas, cientos o miles, la entiendan, vivan esa cultura organizacional y la hagan suya, se “pongan la camiseta” de la organización y se crea que, por ejemplo, si la misión es: “Ser la mejor empresa de cajas de cartón de México”, ellos día a día busquen lograrlo con todas sus acciones y actitud, o yendo un poco más atrás, que ellos día a día se motiven en lograr ser la mejor empresa de cajas y lo tengan siempre en mente.

La pregunta es, ¿por qué muchas de las culturas organizacionales no cumplen con su objetivo?, ¿por qué muchos colaboradores no entienden ni siquiera qué quiere decir la misión y visión de la empresa que representan?, ¿por qué en la mayoría de las ocasiones que preguntas a un empleado cuál es la misión de su empresa, no tiene ni idea?, ¿por qué sucede esto?.

Hay muchas razones y a continuación enumero algunas:

  1. La más importante: comunicación
    • Desde los planes de inducción, la comunicación de la cultura es deficiente
  2. Se recluta gente que no va ad hoc a la cultura
    • Aún un poco más atrás de una mala comunicación, si contratamos gente que no vaya acorde a la cultura que buscamos es aún peor
    • Muchas veces se contrata gente temporal o de urgencia y a estas personas ni siquiera se le invierte tiempo para que conozcan un poco de la cultura organizacional
  3. Falta de coherencia
    • Entre la cultura organizacional y el actuar de los líderes de la empresa
    • Entre la cultura organizacional y las prácticas de la empresa
      • Se habla de honestidad en los valores organizacionales, cuando la empresa lo primero que hace es evadir impuestos y no dar a sus empleados de alta en el Seguro Social; en este ejemplo, es clara la falta de coherencia, y el colaborador tiene todo el derecho a no sentirse identificado con la cultura de la empresa y, lo más grave, a no llevarla a la práctica por esta falta de coherencia
  4. Cultura mal definida
    • Una cultura que no vaya en el rumbo de la empresa
    • Una visión inalcanzable
    • Siempre es tiempo de redefinir la cultura organizacional, existen consultores expertos en guiarte para hacerlo. Tenemos que pensar siempre en los cambios generacionales y en la adaptación de la cultura a la gente y la gente a la cultura
  5. Cultura a través de las fronteras
    • La mayoría de las empresas trasnacionales adaptan la cultura organizacional dependiendo el país en donde se establezcan, claro, sin perder las partes core de la cultura. Es importante tener esto en cuenta

Como conclusión, podría dividir en tres partes fundamentales el tener una buena cultura organizacional.

  • La primera sería su establecimiento o promulgación; deben existir bases muy claras de una misión y visión alcanzables, medibles, motivadores, valores acorde al servicio/producto y tipos de clientes y debemos estar abiertos a adaptarlas a los cambios y a los tiempos.
  • La segunda es la comunicación, que pienso debe fluir como cascada desde la alta dirección; se debe comunicar, vivir y ser impregnada en todas y cada una de las acciones que se vayan teniendo en la empresa, así los directivos y gerentes deben hacer lo propio con sus equipos y consecutivamente los supervisores, coordinadores, jefes, etc. Debemos poner foco en que no exista una parte de la cascada en la que el agua no fluya y la comunicación pueda llegar de manera inadecuada a los colaboradores y tener el riesgo de comenzar a tener fugas de comunicación que generen desconocimiento de la cultura y pérdida de rumbo.
  • Y la tercera, si acompañamos a los dos anteriores de buenos diseños corporativos, buena redacción, buena comunicación visual, buenos planes de inducción y reclutamiento de personal, lograremos que nuestra cultura organizacional perdure por el tiempo y se viva día a día cumpliendo su objetivo más importante: vivir la misión y alcanzar la visión organizacional.
Carlos Garibay
Evenplan

Cómo lograr el 110% a través de la actitud

¿Cuántas veces hemos escuchado que la actitud lo es todo en la vida?

Según la RAE, el término actitud se define como una capacidad propia de los seres humanos con la que enfrentan el mundo y las circunstancias que se les presentan en la vida. La actitud que tomamos ante una situación marca la diferencia, ya que cuando algo sucede, no todos tenemos la misma respuesta. Existen actitudes positivas, que son aquellas que nos ayudan a enfrentar la realidad de una forma sana y efectiva; y las negativas, que son las que obstaculizan o entorpecen nuestra relación con el entorno. Lo increíble es poder tener la libertad de elegir entre una actitud y otra en cada momento de nuestro día. La actitud no sólo modifica nuestro propio comportamiento, sino que puede modificar un comportamiento grupal; una persona con una actitud positiva frente a los problemas, puede conseguir incentivar y motivar a un grupo a salir adelante, ser mejores y a innovar; mientras que una actitud negativa, consigue contaminar con conductas que llevarán al grupo al fracaso o a problemas. Una actitud positiva es un hábito en el que uno debe de trabajar diario para que se vuelva una forma de vivir ya que ésta tiene una correlación directa con el desempeño que tenemos ante las situaciones que se nos presentan en nuestra vida personal y laboral.

Una actitud positiva de la que quiero hablar en especial es la actitud de la excelencia, esta actitud que nos hace diferente de alguien ordinario por aquellas cosas extras que estamos dispuestos a realizar. Recuerdo que en mi casa me decían que cualquier cosa a lo que me dedicara, siempre fuera la mejor, por satisfacción propia. Esto mismo lo volví a leer en un libro llamado “Los Cuatro Acuerdos” del Dr. Miguel Ruiz donde el cuarto acuerdo dice lo siguiente: “Haz Siempre lo Máximo, lo Mejor que Puedas”, esto se refiere a que siempre hagas y entregues de ti lo mejor que puedas, jamás hagas cosas mediocres. Esta actitud de excelencia debe nacer de cada uno de nosotros por convicción, es un chip que nos hace dar un extra en todo lo que hacemos y que automáticamente nos pone en otro nivel de desempeño. Es una actitud mental que nos ayuda a tener mayor influencia en la gente, mayor confianza en uno mismo, desarrolla la importantísima cualidad de la iniciativa personal, mayor entusiasmo, una visión desarrollada de lo que queremos y propósitos/objetivos más definidos.

Por lo general, las personas están acostumbradas a dar o hacer lo que se les pide, lo necesario y nada más. Las personas exitosas han adoptado el hábito de dar esa milla extra, descubriendo que viene incluido con retribuciones abundantes que no son sólo físicas o materiales sino también emocionales y espirituales y por esto, no dejan escapar ninguna oportunidad en que pueden dar esa milla extra. Una buena actitud es clave para poder dar esa esa milla extra.

Cabe aclarar que no es ser perfectos ni buscar la perfección porque eso no existe, sino que el hecho de dar un 110% viene de dar o hacer algo que vuelva extraordinario lo que hagas en tu día a día.

Date la oportunidad de integrar este hábito, ya sea en la atención con tus clientes, en las relaciones con tus colaboradores, en la escucha activa durante una conversación con alguien, en el tiempo que pasas con tus seres queridos, etc. El objetivo es que puedas observar que con una buena actitud puedes alcanzar resultados que van más allá de lo ordinario.

Por: María Fernanda Fuentes Trejo, Líder Comercial