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No es un secreto que el mundo laboral está cambiando y con estas muchas otras aristas como la forma de vestir, y resulta importante en este punto preguntarse, ¿la vestimenta de los colaboradores realmente afecta su productividad? Existen empresas donde el código de vestimenta es muy estricto; hombres de traje sastre perfectamente coordinado y mujeres de falda a las rodillas, tacones y un perfecto peinado, sin embargo, día con día esto ha ido cambiando y cada vez hay más apertura al tema.

Empezamos con un viernes casual: pantalones de mezclilla, mujeres en flats, hombres sin corbata, una vestimenta muy relajada que logra sacar al empleado un poco de su habitual rutina.

Lo que realmente significa una vestimenta casual en la oficina es la proyección y el reflejo de la personalidad de las personas.

A pesar de las diferentes opiniones, la forma en la que nos vestimos impacta directamente en la autoestima y en cómo nos sentimos.

¡Dejemos de lado los estereotipos!; se trata de sentirse cómodo en el lugar donde pasas la mayor parte de tu día y de hacer lo más agradable posible tu estancia para sentirte con total plenitud y dar lo mejor de ti en todas y cada una de tus actividades, recordemos esta pequeña ley de vida laboral: personas motivadas y felices son personas eficientes.

Regresando a la pregunta inicial, reflexionemos ¿cómo crees que las personas sean más productivas?, ¿con un estilo impuesto por código de vestimenta o con un estilo que refleja quién eres en realidad?

Esto no significa que dejemos de lado los estándares de higiene, respeto y normas establecidas por la sociedad y las organizaciones. Mas allá de cambiar un código de vestimenta debemos de cambiar una cultura organizacional donde la persona vale por su trabajo y no por cómo se ve. Repitámoslo de nuevo, los juicios de valor prematuros solo conducen a un destino…el fracaso.

Hoy día, en el mundo corporativo está muy de moda el término millennial. Por todas partes se escucha acerca de los grandes retos, tanto de atracción como de retención, que se tienen con esta peculiar generación llena de talento y que hoy abarca un gran porcentaje de la masa de trabajadores de todas las empresas.

Pero vamos paso a paso: ¿Qué es un millenial? Nacidos entre 1980 y 1993 (25 – 37 años), los pertenecientes a esta generación poseen una personalidad crítica, demostrando así su preponderancia en la cultura, cuentan con un pensamiento estratégico, son más sociables, quieren estar atentos a varias cosas al mismo tiempo y la tecnología les permite lograrlo. Dan gran importancia a su autonomía y a su libertad. Por su ideología piensan que todos deben tener su propia opinión, misma que debe ser escuchada y respetada independientemente de su edad o experiencia.

En menos de una década los millennials conformarán el 75% de la fuerza laboral. Otros rasgos principales son:

  1. Poseen las últimas innovaciones tecnológicas y tienen una necesidad de estar conectados constantemente a Internet
  2. Tienen relaciones estrechas con sus marcas favoritas
  3. Priorizan el cuidado de su entorno y el medio ambiente (ejemplo de su amplia participación en el 19S)
  4. En el ámbito laboral les gusta ser incluidos en la toma de decisiones importantes, así como saber que están aportando un valor agregado a la empresa
  5. Buscan que los líderes de las organizaciones los formen como personas y sean sus guías a lo largo de su carrera profesional
  6. Cambiar de un trabajo a otro es usual en la búsqueda de un crecimiento profesional acelerado y un balance total entre el trabajo y la vida personal (importancia de la retención de talento)
  7. Buscan flexibilidad de horarios, trabajo en equipo y dinamismo constante (importancia del home office)
  8. Buscan la oportunidad de negociar, ya que no les gusta sentirse subestimados por su edad
  9. Su adaptación a la cultura corporativa es rápida
  10. Tienen hambre de aprender y combinan el desarrollo de procesos antiguos con innovaciones que generan oportunidades de crecimiento para las empresas

Es por lo mismo, que desde hace tiempo las empresas estamos comenzando a tomar acciones para atraer y retener a estos perfiles tan singulares que, sin lugar a dudas, tienen un potencial especial que debe ser aprovechado, pero, a la vez, se tiene que ser muy cuidadosos para no tener altos niveles de rotación, ya que es una de sus características al ser bastante exigentes en los puntos mencionados anteriormente.

En Evenplan, hemos creado el Programa de Becarios, un programa especializado en este perfil que busca en todo momento cercanía y presencia con los practicantes, se les da un trato especializado, cuidando y entendiendo que no son un número más, que el trabajo importa mucho y que, en esta etapa, no es un simple lugar para ir a ganar algo de dinero, sino que va mucho más allá. Es tan importante como la definición del futuro profesional de alguien que comienza su camino y crucial para el destino a largo plazo. Es realmente reconfortante para nosotros enlazar a la persona con el rol y la empresa adecuada, para que así sea un ganar – ganar.

Nada sirve como mejor complemento para un estudiante que trabajar en los últimos semestres de la carrera para así aplicar lo aprendido en la universidad y aprender mucho más en el trabajo, definir las áreas e industrias de interés, comenzar a sentir el trabajo corporativo, el trabajo en equipo, vamos, desde vestirse, utilizar gafete, seguir reglas, etc. Todo cuenta.

Hoy, con tanta información tan fácil de obtener, es mucho más sencillo para las áreas de Recursos Humanos prevenirse y tomar medidas importantes para atraer y retener talento y, en este caso, un gran talento: los millennials.

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