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La relación que existe entre jefes y colaboradores es uno de los factores determinantes del éxito o fracaso en una organización.

Actualmente, el mundo laboral funciona a través de las relaciones interpersonales en todos los niveles y para todas las situaciones; por lo que la relación empleador-colaborador es clave para el buen funcionamiento y el cumplimiento de las metas trazadas dentro de una organización. Así que, cuando hablamos de generar sinergia, nos referimos a una conexión totalmente exitosa entre jefe y colaborador que permite obtener resultados positivos de acuerdo a los objetivos de una organización.

empresa de recursos humanos

Al hablar de la importancia de generar un vínculo entre el jefe y colaborador, no nos referimos precisamente a cuestiones tan sustanciales como firmar un contrato directo con la empresa o tener una relación basada meramente en el respeto laboral. En Evenplan creemos que generar un verdadero vínculo con los colaboradores significa dotarlos de las herramientas y oportunidades al alcance de la empresa, las cuales ofrecen un valor agregado, pero sobre todo, permiten poder acceder a una mayor calidad de vida en todos los aspectos; es ir un paso más allá, preocuparte por el bienestar de tus colaboradores, ponerse en sus zapatos en todos los aspectos; adoptar una óptica laboral de abajo hacia arriba y no al contrario - una práctica muy común dentro de las empresas - sin tomar en cuenta a los colaboradores y bajo la premisa: ‘’Esto es lo que puedo dar… tómalo o déjalo. habrá alguien que sí lo valore.’’

Recuerda que los empleados son el activo más importante que existe en las organizaciones; son aquellos que son capaces de hacer que las cosas sucedan, que funcionen los sistemas y procedimientos; el que da la cara ante nuestros clientes y quién día a día lidia con los propios problemas de la organización.

empresa de recursos humanos

Por todas las razones anteriores, vale la pena reflexionar un momento; si como organización estoy dispuesto a invertir un monto de dinero importante en infraestructura y sistemas porque el mercado así me lo demanda… ¿por qué cuando se trata de mejorar las condiciones o prestaciones laborales de mis colaboradores - quienes son los que van a hacer funcionar la infraestructura y sistemas - hago todo lo contrario?

Generar un vínculo no sólo se limita a brindar un contrato laboral directo con la empresa o a través de un outsourcing. Generar un vínculo estrecho con los colaboradores significa generar un sentido de pertenencia con ellos en todo momento, brindarles los medios necesarios para acceder a una mejor calidad de vida, así como priorizar el lado humano de los colaboradores, recordar en todo momento que no estamos tratando con herramientas o puestos, sino que estamos hablando con personas.

No olvidemos que el trabajo es un medio para poder cubrir nuestras necesidades básicas, acceder a los bienes y servicios que nos ayudarán a mejorar nuestra vida:

“No vivamos para trabajar, trabajemos para vivir’’

En Evenplan pensamos siempre en la persona, para nosotros nunca serán un número más, una vacante más o un currículum más; al contrario, nos apegamos al lado humano, teniendo como objetivo fundamental tratar a las personas como merecen ser tratadas y convertirnos en el empleado que todos quisieran tener, procurando un vínculo que vaya más allá de un negocio. En Evenplan somos el empleador que mira a los ojos.

Luis Ibarra
Líder Comercial
Evenplan

"When you know better; you do better".- Maya Angelou

Entre más sabes (y más te conoces); mejor lo haces. Comienzo este artículo con esta frase pues considero que en el camino del liderazgo es una realidad.

Entre mejor te conoces, es más fácil identificar tus fortalezas y por ende apoyar a mitigar los gaps que tienes como líder.

¿Por qué es tan importante conocerme?, ¿qué beneficios puede traer consigo el autoconocimiento?

Al conocer tus fortalezas y debilidades sabrás en qué eres excelente, en qué eres promedio y en qué eres no tan bueno, así como el sobreuso de tus competencias.

No conocerte es permanecer en la ignorancia de tu propio ser, crees que eres muy bueno en algo, sin embargo, otros no comparten tu opinión; entonces ya no encaja el audio con el video, por decirlo de alguna manera, y esto te lleva a acumular puntos ciegos que no son otra cosa más que debilidades que no sabes que posees y que por lo tanto no puedes reconocer; o sea que no tienes un nivel de competencia adecuado.

En resumen, el no conocerte no da cabida a la mejora de ti mismo.

Pero te preguntarás: ¿Cómo le hago para conocerme?

Hay un sinfín de medios para conocerte: la terapia, cualquiera que elijas que te ayudará a conocerte mejor y ser mejor persona, el coaching, que hoy por hoy es una herramienta muy valiosa y definitivamente marca tu camino, la filosofía de la yoga, y muchas otras prácticas que tienen como fin común el que te conozcas mejor para que seas mejor persona y, por ende, un mejor profesionista.

Mi herramienta favorita para el autoconocimiento es la retroalimentación; es una herramienta muy poderosa para aquel líder que quiere ser mejor día con día. La retroalimentación, sea positiva o negativa, te da la posibilidad de conocerte a través de los ojos de los demás; ante un proceso de retroalimentación, y con el objetivo de llevar las palabras de tu retroalimentador al nivel del autoconocimiento, y por ende de evolución, te recomiendo:

Escuchar a la otra persona; asegúrate de entender a través de los hechos por qué dice lo que dice. Concéntrate en el hecho específico, no en la persona que te está retroalimentando.

No hagas juicios de valor ante las palabras de tu retroalimentador; escucha con paciencia y toma en cuenta todos sus puntos de vista.

Agradece el tiempo y las palabras que la otra persona ha compartido contigo; la retroalimentación es un regalo.

Reflexiona cada una de sus palabras; ubícate nuevamente en el hecho y digiere la situación, y entonces, haz acuerdos de mejora contigo mismo, asegúrate que sean alcanzables y sobre todo medibles, de esta manera sabrás cómo has evolucionado y tu camino al liderazgo será cada más más alcanzable.

Como ves, la retroalimentación es un proceso que se tiene que vivir para poder probar su poder y efecto en el día. Dentro de Evenplan contamos con una herramienta de nuestro socio estratégico de negocio Caliper, la cual nos ha dado maravillosos resultados en procesos de desarrollo, ya que, a través de esta evaluación, el líder adquiere una perspectiva científica que nos muestra una “fotografía” de sus competencias, y acompañada de una consultoría enfocada al puesto, obtenemos retroalimentación de nuestras fortalezas y debilidades complementado así nuestro autoconocimiento.

 

Bibliografía sugerida: Becoming an Agile Leader – Victora V. Swisher.

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En la actualidad, uno de los principales atributos que las Organizaciones requieren en posiciones estratégicas, ejecutivas, y mandos medios es el liderazgo.

Al momento de realizar el Reclutamiento Ejecutivo del personal, es indispensable que identifiques si la persona que te encuentras entrevistando cuenta con las competencias necesarias para el logro de los objetivos que le plantees, pero sobre todo, que sea capaz de sacar lo mejor de cada persona, de su equipo, y que logre un ambiente de trabajo motivante.
Ser un buen líder implica desarrollar diferentes actitudes, acciones y habilidades que te permitan influir en las personas y dejar huella en el equipo de trabajo para lograr un objetivo en común.

Estos son algunos puntos que te pueden ayudar a ser un buen líder y ser un ejemplo que deje huella en las personas y en la Organización:

  • Comunícate asertivamente con tu equipo. 

Esto te permitirá que queden claras las expectativas que tienes en cuanto a su trabajo y a sus comportamientos. Habla en positivo, con mensajes claros y, cuando quieras dar un mensaje, recuerda anticiparte a estas preguntas de tal forma que permita ser más preciso y entendible: ¿qué?, ¿para qué?, ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿dónde?

Por otra parte, no asumas; pregunta y aclara todas las dudas que tengas.

  • Sé consistente

Mantén una actitud constante tanto tus decisiones y como en tus comportamientos. El ser estable y persistente logra que tu equipo de trabajo confíe en ti.

  • Sé congruente entre lo que dices y lo que haces.

En ocasiones tenemos grandes ideas que nos pueden llevar a ser mejores y a realizar grandes cambios, sin embargo, no actuamos conforme a esos pensamientos. El ser lo que dices te da fiabilidad y te permite inspirar a los demás.

  • Mantén contacto con tus emociones.

Evita permear con tu equipo de trabajo tus estados de ánimo ya que no podrás ver las cosas objetivamente. Medita y relájate; es válido que pidas un momento para pensar las cosas y entender tus emociones sin afectar a los demás. Así lograrás tomar decisiones basadas en hechos y no en tus creencias del momento.

  • Reconoce y respalda el trabajo de tu equipo.

El apoyarlos y darles las herramientas necesarias logrará que hagan suyos los objetivos, creando un sentido de pertenencia hacia tu área y la Organización. Aplaude sus logros y confía en ellos. Enfócate en las cosas buenas que van realizando y que les van permitiendo desarrollarse. La confianza es la base para que funcione tu área. Tanto tú como tu equipo, son responsables del logro de los objetivos. No busques culpables, sino las causas para que las cosas no sucedieran como se esperaba y traten de solucionarlas lo antes posible.

  • Haz un equipo de trabajo completo

Al crear tu equipo de trabajo, selecciona personal con diferentes habilidades, que se complementen entre ellos, que sean interdisciplinarios y que tengan iniciativa; esto ayudará a que logren los retos que les plantees. Conseguirás tener equilibrio en tu equipo, cubriendo las áreas de oportunidad entre ellos. Ya consolidado tu equipo de trabajo es muy importante que conozcas a tu gente, que identifiques cuál es su motivación, qué les apasiona, y por qué les gusta su trabajo. Al compenetrarte con ellos, podrás alinear sus objetivos personales con los de tu área, y así, motivarlos constantemente para que logren sus metas tanto personales como laborales. Escucha a tu equipo, crea espacios en los que puedan hablar abiertamente, da y recibe retroalimentación.

  • Ten una mentalidad de crecimiento y aprendizaje que te permita ser mejor cada día.

Recuerda que siempre habrá algo en lo que puedas trabajar, alguna habilidad nueva que desarrollar o algo que te emocione aprender. Procura compartir con los demás, pues a largo plazo te beneficiará que tu equipo de trabajo vaya evolucionando con los conocimientos que adquirieron de ti.

  • Confía en tu equipo de trabajo.

Existe la creencia de que, para llegar a los objetivos, uno mismo debe de realizar el trabajo. Sin embargo, al contar con un equipo de trabajo competente, delegar las tareas y responsabilidades ayuda a crear un ambiente en el que todos trabajen para un fin en común. Como líder, asegúrate de que entienden sus responsabilidades antes de la ejecución y durante el proceso, supervisa que se está realizando de la mejor manera para evitar reprocesos.

Por último, no olvides que un líder implica ser un modelo a seguir, así que sé humilde; al reconocer tus fortalezas y compartirlas ayudarás a desarrollar personas más competentes, pero también reconoce tus áreas de oportunidad, trabaja en ellas y aprovecha las habilidades de tu equipo de trabajo.

 

Desde hace más de una década, los profesionales de las áreas de Recursos Humanos hemos escuchando acerca del término “competencia”, y hoy en día entrevistamos por competencias, evaluamos por competencias, desarrollamos a nuestros colaboradores con base a las competencias, implementamos modelos de competencias en nuestras organizaciones y sin embargo, en la práctica, ¿sabemos diferenciar una competencia de una habilidad?

La definición que más se acerca a la descripción de una competencia para mi gusto es la siguiente:

“Una competencia es un conjunto de comportamientos observables que están causalmente relacionados con un desempeño excelente en un trabajo y organización concreta” – Pereda 1999.

Por otro lado, podemos complementarla a través de la composición de una competencia -Association for Talent Development, 2010:

La competencia se compone por “acciones clave” que son un conjunto de comportamientos demostrables que agregan valor a cada competencia de una manera exclusiva con una secuencia lógica y progresiva de complejidad. En adición, una acción clave se compone de comportamientos que son las acciones con las cuales un organismo se adapta a su entorno. – Asociación Americana de Psicología, 2015

Basados en las definiciones y componentes podemos concluir que una competencia debe ser observable, relacionada con el desempeño de un trabajo a través de comportamientos demostrables y en donde radica la diferencia con una habilidad, que es la capacidad de una persona para hacer una cosa correctamente y con facilidad.

En las entrevistas por competencias, estas pueden ser identificadas a través de la aplicación de preguntas claves que evocan una situación específica, misma que se resuelve a través de una tarea que tiene acciones claras que llevan a un resultado claro de la aplicación de la misma.

Los modelos de competencias son desarrollados e implementados con base a la estrategia del negocio, la misión, visión y los valores, estas competencias ha sido desarrolladas o bien definidas previamente tanto por empresas de Recursos Humanos como por organizaciones que realizan investigaciones en comportamiento humano, mismas que desarrollan herramientas tecnológicas que permiten a través de preguntas específicas y canalizadas, determinar el nivel de dominio de las personas respecto a las competencias. En Evenplan hemos encontrado en el Caliper una excelente herramienta de desarrollo, misma que nos ha permitido determinar en cada uno de nuestros colaboradores el nivel de dominio de cada una de nuestras competencias corporativas, así como las funcionales, y esto nos ha ayudado a llevar nuestro modelo de evaluación por competencias a un nivel de objetividad que nos da una clara visión de hacia dónde van nuestros colaboradores.

Esta misma herramienta la utilizamos para posiciones clave que nuestros clientes nos solicitan, lo que nos ha permitido identificar al talento que ayuda y ha ayudado al desarrollo de las organizaciones a las cuales les prestamos servicios.

Ahora que conoces la diferencia entre una competencia y una habilidad, la recomendación es utilizar una herramienta probada en el mercado que te permita la fácil administración de un modelo integral de competencias.

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Cada día las empresas y organizaciones se enfrentan a nuevos retos, uno de estos retos es el lograr que los empleados se pongan la camiseta. ¿Pero qué significa ponerse la camiseta?

Ponerse la camiseta: Expresión emanada del deporte y más específicamente del fútbol: defender los colores del bando propio sin guardarse nada. Al salir del ámbito deportivo, no alteró su contenido, pues pasó a indicar que hay que entregar lo mejor de uno para defender los intereses de la empresa, de una institución o de cualquier emprendimiento conjunto”.

La gran incógnita en la actualidad es cómo lograrlo en una sociedad donde las nuevas generaciones ya no buscan el pertenecer a una organización por mucho tiempo, sino al contrario; el estar cambiando de empleo se ha vuelto una tendencia. La lealtad es temporal y depende de otros factores como menos horas laborales, trabajar desde casa, desarrollo rápido, beneficios flexibles, medio ambiente, etc.

Los baby boomers y la generación X son quienes podrían ayudar a las empresas a lograr que las nuevas generaciones se pongan la camiseta y puedan ser utilizados como un factor de cambio ya que son vistos como una gran fuente de conocimientos y experiencia.

Estos son 5 puntos que los líderes (de cualquier generación) pueden considerar para que los empleados se pongan la camiseta:

  • Comunicación:Tener un canal de comunicación de dos vías, siendo claro y abierto es el inicio para generar engagement. Saber qué es lo que opinan, piensan y sienten los empleados de primera mano nos brinda una mayor visión del clima laboral y nos da la oportunidad de hacer cambios y tomar decisiones en beneficio de ellos, creando una fuerte confianza entre el empleado y la empresa.
  • Seguridad: Un gran temor de los empleados es la inestabilidad laboral. Siempre se les debe resaltar a los empleados que se encuentran en una organización segura y estable y que el trabajo está garantizado, siempre y cuando se cumplan los objetivos de la organización.
  • Involucramiento:Hacer parte a los empleados en la planeación de la estrategia, asignándoles nuevos retos medibles y alcanzables en los proyectos hace sentir a las personas útiles e importantes dentro de la empresa. Que tomen esos retos como personales aumenta la productiva en su trabajo.
  • Capacitación: Es un valor agregado para los empleados que una empresa les pueda dar la opción de estar en constante aprendizaje y actualización de acuerdo a sus funciones. Invertir en capacitación para el talento siempre será una apuesta arriesgada, pero aumenta la identidad de las personas por la organización.
  • Pertenencia:Las personas que laboran en una empresa son los mejores embajadores de la marca, ya que comparten y transmiten todas las experiencias que viven dentro de la organización a sus conocidos, es por esta razón que deben sentirse parte de la misma.

 

Camiseta puesta = Satisfacción + Tranquilidad + Felicidad.

 

Jorge Romero, Líder de ventas

En la actualidad, es indispensable para el éxito de las organizaciones, contar con equipos de trabajo que hagan frente a los retos que se les van presentando día a día y que puede representar una gran ventaja competitiva.Un equipo de trabajo eficiente traerá muchos beneficios a la organización siempre y cuando lo gestionemos adecuadamente.

Pero, ¿Qué es un equipo de trabajo? Es un conjunto de personas organizadas para lograr un objetivo común.Las personas que componen al equipo de trabajo deben contar con habilidades y características diferenciales (experiencia, formación, personalidad, aptitudes, etc.) que van a influir decisivamente en los resultados que obtenga el equipo.

¿Cómo construyo un equipo de trabajo que pueda superar los retos y obstáculos que se vayan presentando?

  1. Establecer un objetivo en común: Es de gran importancia que todos los integrantes del equipo tengan claro hacia dónde van, cuál es su propósito y cuál es el resultado que se quiere obtener.
  2. Selección de los integrantes: Se deben elegir a las personas que, de acuerdo a sus habilidades y competencias, puedan complementarse entre sí. Esto ayudará a la resolución de problemas desde diferentes perspectivas, mejorará la creatividad y la innovación dentro del equipo e impulsará el éxito de sus metas.
  3. Liderazgo: Si se quiere contar con un excepcional equipo de trabajo, debe existir un líder que tenga claras las metas, que pueda sacar lo mejor de cada integrante, que apoye a su equipo, que influya en él, que lo motive y que genere confianza.
  4. Asignar funciones y responsabilidades: Todos los integrantes del equipo deben tener claro cuáles son sus actividades, el compromiso que conlleva el realizarlas y la importancia que tiene su participación, así como los resultados que se esperan dentro del equipo.
  5. Planeación: Es necesario contar con una adecuada planeación y que todos los miembros del equipo la conozcan. Esto permitirá prever situaciones que pudieran surgir en el camino y, aun así, lograr en tiempo las metas planteadas.
  6. Toma de decisiones: Al involucrar al equipo de trabajo en la toma de decisiones y al hacerlos responsables de éstas, se genera autonomía. A su vez, asumirán el riesgo de las decisiones que se tomen y se comprometerán aún más con el equipo y el impacto que puedan tener en los resultados.
  7. Reconocer los logros del equipo: Se mantendrá la motivación en el equipo de trabajo al reconocer que se han logrado los objetivos planteados. El compromiso de los integrantes aumentará y el sentido de pertenencia a un equipo de trabajo exitoso se mantendrá.


Observas tu alrededor y por todos lados ves empresas, negocios, vendedores… desde fuera parece que todas son exitosas y te hace pensar e incluso anhelar tener tu propia empresa. De igual forma, al estar en un mundo con tanta información a la mano, escuchamos y leemos acerca de las historias de empresas que hoy son grandes y exitosas. Pero seamos sinceros, casi todos queremos tener una empresa o negocio porque creemos que es más divertido o que es más sencillo e implica menos esfuerzo que estar en una oficina 8 horas trabajando para “alguien más” teniendo responsabilidades que no nos gustan al 100%; creyendo que con juntar cierta cantidad de ahorros (sin tener en mente cuánto), lograremos buscar ‘qué podemos poner’ para convertirnos en empresarios.

Tener esa visión y ambición de querer ser emprendedores para convertirnos en empresarios es admirable, motivante e inspirador ya que se requiere de empuje y valor para tomar la decisión. Sin embargo, el crear una empresa implica enfrentar y asumir grandes responsabilidades que pueden ser no tan perceptibles a simple vista, realizar sacrificios y estar conscientes que al igual que un bebé, requiere de cuidados especiales, atención e inversión.

A lo largo de algunos años, he tenido la oportunidad de estar en contacto y convivio constante con muchos dueños de empresas, quienes en pláticas me comparten lo retador que implica crear, desarrollar y mantener una empresa. Incluso, también he dado el salto de emprender en varias ocasiones sin lograr “el éxito” como lo vemos en nuestro alrededor; ambas cosas me han llevado a identificar cuáles son los principales retos o errores que alguien puede cometer al momento de iniciar una empresa. Quisiera compartirlos para que el día de mañana que contemples iniciar tu propio negocio/empresa estés listo para afrontar algunos retos de muchos que se pueden tener:

  1. Crear por crear. Iniciamos pensando o diciendo "Me gustaría poner algo", eso nos lleva a no tener claro qué es lo que verdaderamente queremos, nos apasiona o en lo que sabemos hacer. Y con ello, nos saltamos pasos esenciales para evaluar la viabilidad de lo que queremos ‘poner’ enfocada en atacar una oportunidad de mercado. Se deben contemplar estudios de mercado, análisis financieros, investigaciones de tendencias, etc. que nos permitan saber si hay un mercado cuyas necesidades podemos satisfacer.
  2. Contar con un análisis financiero completo. Esto puede sonar complejo pero en realidad no lo es, de hecho, es importante porque es base para hacer una empresa saludable. Muchas veces la gente sólo contempla la inversión inicial – esos ahorros que logramos juntar para arrancar una empresa – y deja de lado el capital de trabajo (costos de operación) para que el negocio funcione por un tiempo determinado, sobre todo en los primeros meses de arranque.
  3. Modelo de negocios. Al crear una empresa perdemos de vista elementos que explican, dan soporte y estructura; elementos que forman la columna vertebral del negocio. Desarrollar el modelo de negocios es clave, ya que éste nos ayuda a ver el panorama de lo que nuestra empresa ofrecerá, de qué forma, para quién, por qué, con qué medios, qué será lo diferente, etc. Existe el Canvas Model de Alexander Osterwalder que es muy útil para plasmar la idea de negocio.
  4. Pronosticar una operación demasiado optimista. Nos puede llegar a apasionar tanto la idea de tener nuestra propia empresa, que nos dejamos llevar por la emoción y creemos que las cosas van a salir tal cual las imaginamos. Es importante considerar que en el terreno de juego, la realidad puede cambiar y así como hacemos un plan optimista para ventas y costos, debemos de contemplar por lo menos dos planes más, uno conservador y uno pesimista. Debemos estar preparados para estar con nuestra empresa no sólo en las buenas, sino también en las no tan buenas.
  5. Visión en grande. Cuando iniciamos, debemos tener un objetivo grande para establecer procesos que le den formalidad a nuestra empresa, ya que muchas empresas van improvisando en el camino y toman decisiones que no son las más indicadas para el rumbo de la empresa. Se requiere hacer procesos que sean escalables.
  6. Aspectos legales y fiscales. Muchas personas le restan importancia a dar de alta una empresa legal- y fiscalmente, esto principalmente por creer que así podemos minimizar el riesgo al caer en el fracaso o porque es mejor ahorrar lo más que se pueda. Si queremos ser un gigante, debemos cumplir con lo que eso implica.
  7. Escatimar en talento y sueldos. Al momento de crear una empresa debemos contemplar que parte del éxito o fracaso que pueda tener, depende en gran medida de las personas que laboren en ella. Muchas personas buscan pagar mínimos sueldos o incluso no invertir en contar con mejores perfiles, lo que a la larga podría resultar en algo que escuchamos a menudo: Lo barato sale caro. Esto lleva a los empleados a no estar a gusto en su lugar de trabajo, ser poco productivos, realizar las cosas a medias, etc. traduciéndose en resultados deficientes para la empresa.
  8. Dejar a un lado gastos. Hay cosas que consideramos que no sumarían o afectarían si no los contemplamos. En la estructura de costos debemos considerar rubros como agua, luz, impresiones, renta, etc. Gastos que son esenciales para la operación de una empresa. Por otro lado, evitar ahorrar en gastos pequeños pero de gran impacto a la empresa, registrar nuestro nombre y logo en el IMPI, página Web, redes sociales, entre otros; ya que son gastos que se convierten en inversión.
  9. Redes sociales. Hoy en día es vital que una empresa tenga presencia en el mundo digital. Se vuelve obligatorio para poder llegar a nuestro mercado, ya que el consumidor basa sus decisiones de compra a través de lo que ve en la red. Una empresa puede demostrar su posicionamiento y capacidad de influencia a través de la interacción que realiza en redes sociales.
  10. Creer que no le rindes cuentas a nadie. Muchas personas dicen que quieren crear su propia empresa para “no trabajar para alguien más”, ese alguien que les asigna responsabilidades ajenas, exige cumplir resultados y evalúa el desempeño. Esto es una falsa creencia ya que al crear una empresa uno debe cumplir las expectativas de muchas personas alrededor: clientes, empleados, proveedores e inversionistas que al final son a los que terminamos rindiendo cuentas y trabajando para ellos. Incluso la exigencia y responsabilidad se vuelve aun más grandes pues la entrega de resultados ya no es a una persona sino a varias, llegando a impactar a familias enteras.

Por lo que el observar, pensar y dar el paso para crear una empresa debe representar riesgos, incertidumbres y retos que vale la pena enfrentar para superarnos a nosotros mismos y generar un cambio en nuestro entorno y sociedad.

 

María Fernanda Fuentes
Líder de Cuenta Clave