Saltar al contenido

Hoy en día cada vez se escucha más la frase “que difícil está encontrar trabajo” “mejor que empieces ahora que estás estudiando si no nunca vas a lograr llegar a ser alguien”, y creo que todas las personas que han experimentado esa extraña sensación llamada “busco empleo” lo saben y están conscientes de esto.

Hace aproximadamente 5 meses decidí que era momento de integrarme al mundo laboral y comenzar a buscar un empleo como becario, y estos fueron algunos de los pasos que tuve que dar para alcanzar mi meta.

El primer paso fue “sencillo”; me senté frente a mi computadora y comencé a escribir mi CV.

Después de una hora de tener la hoja en blanco, pedí ayuda a un profesional: mi papá. La verdad es que no tenía ni la más remota idea de que formato debía llevar, que foto poner, que experiencia iba a escribir en esa hoja de papel si la única experiencia que había tenido era trabajar para mis papás en el negocio familiar y dudaba que eso ayudara.

Después de algunos consejos, logré guardar mi archivo como “CV Abril Rosas Olvera”.

Y aquí comienza el paso dos; me senté nuevamente frente a mi computadora y empecé a postularme en algunas vacantes de las bolsas de trabajo que tenía conocimiento; en algunos casos tenía que postularme vía mail adjuntado mi currículum y claramente debía escribir un copy lo que me llevo otro par de horas, pero al final ¡se logró!

Después de algunos días, recibí la primera llamada para una entrevista. No cabía de la felicidad, en ese momento sentía que mi vida profesional había llegado al climax y yo era la próxima becaria que cualquier empresa querría… después de la entrevista, no me volvieron a llamar.

El mismo caso me pasó dos veces más. Después de ser la persona más feliz de la CDMX, entré en una pequeña depresión sintiéndome la persona más frustrada y uno de mis pensamientos fue “ya para que sigo buscando, nadie me quiere”. Claramente estaba siendo total y completamente irracional, por no decir “dramática”.

Al cabo de algunos días más, recibí otra llamada; era una reclutadora de una empresa llamada “Evenplan”. Me hizo una pequeña entrevista telefónica y al finalizar me dijo las palabras mágicas “me contacto contigo cuando tenga respuesta”. Pasaron dos días y recibí otra llamada, ¡era la misma reclutadora diciéndome que había pasado al siguiente filtro! Para no ponerme sentimental, logré llegar al ultimo filtro el cual era un Assesment. Terminando la prueba, llegué a mi casa y recibí la ultima llamada, yo era la candidata elegida para el puesto de becaria de Marketing.

¿A qué voy con todo este “rollo”? Ni tus profesores, ni tus padres, ni tus amigos, ni nadie te va a poder contar o darte un manual de lo que implica buscar trabajo y las experiencias que adquieres una vez que lo encuentras.

Actualmente llevo 4 meses en esta posición y puedo decir que he aprendido más de lo que pude aprender en un salón de clases. Con esto no digo que las bases que te brinda la escuela no sean importantes, sin embargo, creo que no hay algo que te puedan brindar más experiencia, nuevos conocimientos y nuevas vivencias que el ser becario.

Hoy día, en el mundo corporativo está muy de moda el término millennial. Por todas partes se escucha acerca de los grandes retos, tanto de atracción como de retención, que se tienen con esta peculiar generación llena de talento y que hoy abarca un gran porcentaje de la masa de trabajadores de todas las empresas.

Pero vamos paso a paso: ¿Qué es un millenial? Nacidos entre 1980 y 1993 (25 – 37 años), los pertenecientes a esta generación poseen una personalidad crítica, demostrando así su preponderancia en la cultura, cuentan con un pensamiento estratégico, son más sociables, quieren estar atentos a varias cosas al mismo tiempo y la tecnología les permite lograrlo. Dan gran importancia a su autonomía y a su libertad. Por su ideología piensan que todos deben tener su propia opinión, misma que debe ser escuchada y respetada independientemente de su edad o experiencia.

En menos de una década los millennials conformarán el 75% de la fuerza laboral. Otros rasgos principales son:

  1. Poseen las últimas innovaciones tecnológicas y tienen una necesidad de estar conectados constantemente a Internet
  2. Tienen relaciones estrechas con sus marcas favoritas
  3. Priorizan el cuidado de su entorno y el medio ambiente (ejemplo de su amplia participación en el 19S)
  4. En el ámbito laboral les gusta ser incluidos en la toma de decisiones importantes, así como saber que están aportando un valor agregado a la empresa
  5. Buscan que los líderes de las organizaciones los formen como personas y sean sus guías a lo largo de su carrera profesional
  6. Cambiar de un trabajo a otro es usual en la búsqueda de un crecimiento profesional acelerado y un balance total entre el trabajo y la vida personal (importancia de la retención de talento)
  7. Buscan flexibilidad de horarios, trabajo en equipo y dinamismo constante (importancia del home office)
  8. Buscan la oportunidad de negociar, ya que no les gusta sentirse subestimados por su edad
  9. Su adaptación a la cultura corporativa es rápida
  10. Tienen hambre de aprender y combinan el desarrollo de procesos antiguos con innovaciones que generan oportunidades de crecimiento para las empresas

Es por lo mismo, que desde hace tiempo las empresas estamos comenzando a tomar acciones para atraer y retener a estos perfiles tan singulares que, sin lugar a dudas, tienen un potencial especial que debe ser aprovechado, pero, a la vez, se tiene que ser muy cuidadosos para no tener altos niveles de rotación, ya que es una de sus características al ser bastante exigentes en los puntos mencionados anteriormente.

En Evenplan, hemos creado el Programa de Becarios, un programa especializado en este perfil que busca en todo momento cercanía y presencia con los practicantes, se les da un trato especializado, cuidando y entendiendo que no son un número más, que el trabajo importa mucho y que, en esta etapa, no es un simple lugar para ir a ganar algo de dinero, sino que va mucho más allá. Es tan importante como la definición del futuro profesional de alguien que comienza su camino y crucial para el destino a largo plazo. Es realmente reconfortante para nosotros enlazar a la persona con el rol y la empresa adecuada, para que así sea un ganar – ganar.

Nada sirve como mejor complemento para un estudiante que trabajar en los últimos semestres de la carrera para así aplicar lo aprendido en la universidad y aprender mucho más en el trabajo, definir las áreas e industrias de interés, comenzar a sentir el trabajo corporativo, el trabajo en equipo, vamos, desde vestirse, utilizar gafete, seguir reglas, etc. Todo cuenta.

Hoy, con tanta información tan fácil de obtener, es mucho más sencillo para las áreas de Recursos Humanos prevenirse y tomar medidas importantes para atraer y retener talento y, en este caso, un gran talento: los millennials.

1

¿Realmente conviene estudiar y trabajar? Esta pregunta comúnmente retumba en las cabezas de los jóvenes que ya se encuentran en una preparación universitaria o están por iniciarla.

De acuerdo con el mercado laboral que existe hoy en día en nuestro país, podemos observar que este fenómeno ocurre con mayor frecuencia. Las razones pueden ser muy diversas; como por ejemplo, apoyar económicamente en el hogar, solventar los estudios que se están llevando a cabo en ese momento, el simple hecho de empezar a generar su propio ingreso, el deseo de comenzar a adquirir experiencia profesional, o bien para obtener mejores oportunidades laborales en un corto o mediano plazo al concluir su preparación académica.

En recientes encuestas publicadas por distintos medios y agencias podemos observar que el 90% de los estudiantes que se encuentran en los últimos semestres en la Universidad se encuentran ya incorporados al mercado laboral. Es una decisión que les que puede dar varias ventajas: generan experiencia laboral antes de concluir sus estudios, obtienen mayor seguridad al momento de asistir a una entrevista de trabajo, pero sobre todo, otorgan un alto sentido de compromiso y responsabilidad ya que son jóvenes que han sabido fusionar dos actividades muy importantes sabiendo solventar ambas.

También debemos tener en cuenta que existen algunas barreras que dificultan de cierta manera que los estudiantes puedan llevar a cabo esta práctica:

  1. Oferta limitada de empleos de medio tiempo
  2. Flexibilidad de horarios.
  3. Oferta limitada de planes de estudio y opciones laborales bajo un esquema virtual
  4. Falta de comprensión de que realmente se trata de un estudiante y no de un profesionista operativo

De igual manera, podemos observar que cuando un estudiante toma la decisión de combinar ambas actividades comienza por elegir de entre las siguientes opciones:

  1. Trabajo de medio tiempo relacionado a sus estudios
  2. Trabajo de medio tiempo sin importar el rubro
  3. Becario
  4. Prácticas profesionales
  5. Trabajo temporal en las vacaciones escolares
  6. Servicio Social

Estudiar y trabajar al mismo tiempo es una práctica totalmente positiva ya que dentro de los estudiantes que realizan esta práctica se puede observar que comienzan a desarrollar varias competencias: disciplina, responsabilidad, compromiso, constancia, madurez, organización, esfuerzo y productividad, principalmente. Dichas competencias, al momento que el estudiante se incorpora al ciento por ciento en el mercado laboral, son fuertemente valoradas por las empresas, ya que estamos hablando de jóvenes que presentan un gran sentido de superación y que difícilmente se doblegarán ante las exigencias del puesto al que lleguen a postularse o aspirar; ya que demostraron durante la preparación académica tener la capacidad de combinarla con la incursión en el mercado laboral.

Por lo que a manera de conclusión podemos inferir que el estudiar y trabajar no es una práctica fácil y mucho menos caminar por un camino de rosas, sino todo lo contrario, requiere de mucho esfuerzo, sacrificio y sobre todo mucho temple ya que es la combinación de dos grandes responsabilidades.

Pero sin duda al final del camino los jóvenes que optan por esta práctica al momento que se incorporan de lleno a la vida laboral comienzan a recoger los frutos de su esfuerzo y sacrificio. Curiosamente observamos también que la mayoría de los estudiantes que combinan esta práctica no se conforman con una preparación universitaria únicamente, sino que comienzan a incursionar en estudios de posgrado; por lo que estamos hablando de profesionistas mayormente capacitados, con mayores competencias y un alto sentido de superación y desempeño.

Durante los últimos años, hemos escuchado por todos lados el término “Millennial” que describe a la Generación Y: personas nacidas entre 1980 y 2000, con particularidades muy marcadas con respecto a generaciones anteriores, que hoy se encuentran en plena edad laboral y productiva y, de acuerdo a un reporte de Deloitte, en 2025 esta generación representará el 75% de la fuerza laboral.

Hoy en día se vuelve obligatorio para las organizaciones conocerlos, entenderlos y realizar cambios en estructuras, compensaciones, motivadores, clima laboral y esquemas de trabajo para integrar nuevo talento, retenerlos y sacar lo mejor de ellos. Es por eso que vamos a compartirles cómo se comportan y qué es lo que buscan los jóvenes de esta generación en su experiencia laboral como becarios.

Se les identifica como personas idealistas e impacientes, ya que al estar acostumbrados a la tecnología buscan resolver todo inmediatamente. Es una generación caracterizada por tener altas expectativas y confianza en sí mismos. Quieren todo a la vez y no están dispuestos a soportar un trabajo poco interesante y rutinario, ya que su objetivo es tener una vida interesante y no sólo ganar dinero. Son personas motivadas por los retos y los proyectos que los enriquecen personalmente, ya que asumen que deben trabajar y desarrollar continuamente sus habilidades para mantenerse en un empleo. Algo característico de los millennials es que no les da miedo el cambio, al contrario, esto los motiva, ya que son personas con una alta capacidad de adaptación y dispuestas a aprender de cada cosa que hacen; esto los lleva frecuentemente a cambiar de trabajo, actividad o de sector.

Ahora bien, ya que hemos hablado de cómo se comportan, es importante también saber lo que busca un becario millennial en una experiencia laboral. Los becarios millennials ven el trabajo como un medio y no com un fin en sí mismo; por tal razón les mueve el deseo de independencia y de sentirse autosuficientes, el impacto en el bien social y el sentirse felices como empleados. Exigen nuevos valores en las organizaciones que estén enfocados en la sostenibilidad, el compromiso social y la transparencia; empresas que generen impacto positivo en el mundo y que tenga un sentido para su crecimiento como individuos. Buscan tener una guía y acompañamiento y por eso es muy importante que su mentor los guíe a llevar a cabo sus ideas de forma responsable, consciente y eficiente, con el objetivo de fortalecer su madurez profesional.

Otro aspecto que los millennials buscan en su experiencia como becarios es lograr un intercambio de conocimientos con la empresa y con su equipo de trabajo. Ya que se complementa la experiencia que ellos traen como estudiantes con información académica vigente y la retroalimentación de la experiencia que van acumulando en la organización. Se vuelve indispensable fomentar relaciones de apoyo y aprendizaje que se traducirán en resultados muy positivos tanto para el becario como para la empresa.

Más que una posición, hay que ofrecerles un proyecto, un objetivo a lograr, que además les enriquezca personalmente. Es por esto que en los programas de becarios que implementamos con diferentes clientes en Evenplan, cuidamos mucho que nuestros becarios sean asignados a un proyecto definido, medido por indicadores y del cual llevamos el seguimiento y evaluación periódica para conocer su desempeño y evolución, monitoreando con su mentor competencias y motivadores, con el objetivo de mantener en constante reto al becario millennial y que sea una experiencia laboral que aporte a su vida personal.

A %d blogueros les gusta esto: